Géneros Sep 3, 2022

Del azul al violeta: un cambio que nadie esperaba de la camiseta argentina

A pocos meses de que arranque la Copa Mundial de fútbol 2022, Adidas lanzó un nuevo modelo de camiseta alternativa que generó revuelo, tanto por la modificación radical en los colores como así también por el motivo de inspiración que se basó en la “igualdad de género”.
Lionel Messi y Mariana Larroquette luciendo el nuevo diseño de la camiseta suplente de la selección de fútbol

La nueva indumentaria de la selección de fútbol, creada por Adidas y validada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), generó revuelo tanto por el cambio radical en los colores como así también por el motivo. “Se trata de un diseño innovador en el que se aprecian diferentes tonos violetas inspirados en la igualdad de género, una iniciativa que promueve los valores de diversidad e inclusión”, explicaron en un comunicado de AFA.

Luego del lanzamiento, las preguntas y las críticas no tardaron en llegar. Las teorias por el cambio de color fueron varias: desde que “azul es mufa” hasta que es pura y exclusivamente una estrategia de marketing denominada purplewashing, una táctica de venta que usan las empresas a través de acciones publicitarias para lavar su compromiso con la igualdad de género. En este caso, Adidas eligió el color violeta, un tono que históricamente identificó a los movimientos feministas en la lucha por sus derechos.

Otras críticas apuntaron directamente a la identidad y negaron la representatividad del violeta como color nacional. “La camiseta fue, es y será albiceleste”, se pudo leer entre las frases de protesta. Incluso, los dinosaurios de siempre opinaron sobre la nueva casaca y aprovecharon para desplegar su homofobia. “Con tal que salgamos campeones del mundo que jueguen con la camiseta gay, zunga y ojotas. Vamos Argentina”, escribió el diputado nacional de Avanza Libertad, José Luis Espert, en su cuenta oficial de Twitter.

Sin dudas, es una estrategia de marketing que promueve la desigualdad por varios motivos. En las fotos de presentación se ve a Julián Álvarez, jugador del Manchester City y ex River Plate, sentado en una barbería con la nueva camiseta mientras una mujer lo atiende y le corta el pelo. En otra de las imágenes se lo ve en la misma posición acompañado de Agostina Holzheier, jugadora de River, y dos varones más. “La nueva camiseta alternativa de la Selección es violeta. Y dicen que es por la igualdad de género: puro chamullo. Igualdad es garantizar el derecho al juego a nenas (excluidas de equipos mixtos) y las mismas condiciones a planteles femeninos, y sancionar a jugadores violentos”, escribió la periodista Mariana Carbajal en redes sociales.

Sí, pero…

La intromisión del violeta en la Asociación del Fútbol Argentino resulta interesante por varios motivos. Es innegable el crecimiento del fútbol desarrollado por mujeres que desde el 2019 consiguieron derechos básicos tales como salario, indumentaria, canchas para entrenar y televisación. La lucha por mejorar las condiciones laborales es acompañada de políticas mínimas que impulsan desde la AFA para el desarrollo, pero las acciones no alcanzan.

Actualmente en el fútbol argentino, una jugadora de Primera División cobra el mismo salario que un jugador de la Primera C, 37.800 pesos en bruto, cifra que está por debajo de la canasta básica. Es decir, no solo es un acto discriminatorio sino que además muestra la gran brecha de género que existe en lo estructural, lo institucional y hasta en el marketing. Mientras que en la Liga Profesional de Fútbol los jugadores trabajan con múltiples denuncias por violencia machista, sus colegas sufren acoso, hostigamiento y malos tratos sin querer denunciar por miedo a que no las dejen jugar más.

“Como defensoras y defensores de #DerechosHumanos queremos demostrar que la igualdad no es una utopía ni en la cancha, ni en ningún otro lugar, pero se consigue con políticas, acciones y compromisos concretos, no con purplewashing ni sportwashing”, repudiaron desde Amnistía Internacional Argentina.

Más allá de que guste o no la nueva camiseta de la Selección -personalmente la banco-, queda al descubierto la real desigualdad que persiste entre los géneros en el ámbito del fútbol, uno de los lugares más resistentes al cambio social. Por eso es importante que las instituciones y los clubes que tienen el compromiso para seguir nivelando la cancha lo hagan a través de políticas reales y no con papelitos de colores.

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